Desarrollo de apps y software para el sector industrial
Construimos las herramientas digitales que conectan tu operativa: apps para utilizar en planta o en campo, integraciones con tu ERP, conectividad con maquinaria y plataformas B2B. No partimos de cero por sistema, si ya tienes algo a medio construir también sabemos entrar ahí.
Sabemos por donde
empezar en cada caso.
Algunos de nuestros proyectos industriales nacieron de una hoja en blanco y otros de un desarrollo a medio hacer que había que rescatar. Hemos estado en los dos escenarios, así que cuando analicemos el tuyo te diremos cuál conviene y por qué.
Un sector amplio con distintas soluciones
Lo que necesita una empresa industrial cambia mucho según dónde esté el problema: en el operario al cargo de un proceso, en el ERP que no habla con la web, o en la máquina que hay que leer a distancia. Estos son los frentes donde solemos entrar.
Apps a medida
✓ Apps para operarios en planta, almacén o campo
✓ Pensadas para el terreno: offline, sincronización, bajo consumo
✓ Se adaptan a cualquier parque de dispositivos
✓ Mejoran el flujo de trabajo
✓ Disminución de errores y tiempo en la operativa diaria
Integración con tu ERP y sistemas de gestión
✓ Analizamos su uso antes de tocar nada
✓ Sincronización de productos, stock, pedidos y clientes
✓ También con sistemas propios o poco estándar
✓ Sin doble gestión ni datos descuadrados entre sistemas
iOT y conectividad
✓ Integración con placas controladoras y sensores
✓ Comunicación por BLE, Wi-Fi, NFC, lectura de códigos, etc
✓ Recogida de datos para monitorizar equipos y consultas en remoto
✓ Envío de esos datos a tu sistema o a un dashboard
Plataformas de negocio
✓ Ecommerce B2B: catálogo, stock y precios por tipo de cliente
✓ Herramientas internas para procesos que no encajan en un software estándar
✓ Automatización de cálculos y procesos
✓ Rendimiento sostenido con plataformas grandes
Casos de éxito de industria
Echa un vistazo a algunos proyectos que hemos realizado para clientes del sector industrial.
Estimar un trabajo de mantenimiento o de implementación nos llevaba horas de pelearnos con un Excel que al final solo entendían cuatro personas. Liquid se sentó a entender cómo montábamos cada estimación y lo trasladó a una app con nuestra propia librería de tareas dentro. Ahora una estimación nos lleva minutos, y con muchos menos errores por el camino.
Liquid llegó en un momento crítico para nuestro proyecto B2B. Su equipo entendió la arquitectura desde el primer día y no solo completó el proyecto, sino que lo mejoró en velocidad, calidad y estabilidad. La comunicación directa, la eficiencia y la implicación del equipo han convertido a Liquid en un socio tecnológico en el que confiamos plenamente.
Preguntas frecuentes.
Nos coordinamos con ellos desde el primer día. Conocen vuestros sistemas mejor que nadie y nos ahorran semanas de descubrimiento. A partir de ahí, nosotros ponemos el desarrollo y la mirada de producto, y las decisiones que afectan a vuestra infraestructura las tomamos con ellos, no por nuestra cuenta. Si en algún momento vuestro equipo quiere entrar en el código o quedárselo, lo dejamos documentado para que puedan.
Por supuesto. Lo primero es auditar lo que hay: a veces el código se aprovecha casi entero y a veces sale más a cuenta partir de una base nueva. Esa decisión la tomamos juntos después de mirarlo, no antes. Y una vez está en marcha, seguimos con el mantenimiento y los evolutivos de la plataforma.
Sí, es habitual que cada máquina tenga su propia lógica, lo evaluamos caso a caso. Con Hidrasol, por ejemplo, la parte más compleja fue la conexión BLE con placas sin documentación, y la sacamos adelante.
Sí, es lo primero que miramos: cobertura irregular, dispositivos de gama variada y gente que trabaja con prisa o con las manos ocupadas. Con Gindumac, por ejemplo, la app permite completar una revisión entera sin conexión y sincronizar en cuanto vuelve la señal.
Depende mucho de la solución y, sobre todo, de las integraciones que lleve detrás: ERP, maquinaria, sistemas de terceros. Como referencia, los proyectos que nos suelen llegar rondan los 15.000€, aunque según la complejidad pueden quedarse por debajo o subir bastante por encima. La cifra concreta sale de la primera conversación, donde analizamos qué necesitas y te damos un presupuesto cerrado para el alcance acordado.